Cambio Climático, tiempos de cambio en la novena región….

Desde hace algunos años hemos venido notando en nuestra región algunos cambios en el medio ambiente, al principio, fueron cambios sutiles, aumentos de temperaturas poco habituales para la zona, perdidas hidricas, enfermedades de flora como la que afecta a las milenarias araucarias (Araucaria araucana), perdida de fauna, contaminación de nuestros lagos, una notoria pérdida de hábitat,

Es fácil predecir que causa tanta destrucción considerando nuestra actividad humana ligada fuertemente al consumo. A nivel internacional o global, las grandes transnacionales también tiene que enfrentar su Mea-Culpa, países del primer mundo son los grandes productores CO2 y los acuerdos globales de reducir emisiones no siempre se respetan. En nuestra pequeña y aún verde región es fácil identificar las causas más relevantes. También, debemos recalcar las medidas inmediatas que como comunidad hemos logrado en pos de una mejora en las condiciones medioambientales como la eliminación de las bolsas en el comercio, o la protección de parques naturales.

 

¿Está en nuestra región la flora y fauna en peligro?

Una de las preocupaciones más grandes para los seres humanos es la falta de agua, en nuestra región las comunidades rurales ya se han visto enfrentados a falta del recurso, en especial comunidades ubicadas cerca de plantaciones forestales, ya es común que estas comunidades deban ser auxiliadas por agua llevada en camiones aljibes, que nunca e suficiente por tanto huertos y animales también necesitan del suministro para su supervivencia.

Las altas temperaturas también se hacen sentir en la alta montaña, provocando deshielos y no es que la temperatura jamas haya fluctuado sino que ahora se ha extremado. Bajo estas condiciones y en tiempo tan acelerado de cambios las especies están obligadas a adaptarse para evolucionar, sin embargo el riesgo está en aquellas especies que no cuentan con esa capacidad y que de no mantenerse un clima estable tengan que desaparecer.

La perdida de hábitat en nuestra región es fácilmente apreciable, solo basta mirar hacia cualquier monte para ver enormes extensiones de monocultivos de pinos o eucaliptos, miles de hectáreas en donde literalmente la biodiversidad muere. Flora y fauna de estos hábitat se ven relegados a menos alimentos, menos agua, por lo tanto se desata una competencia territorial de especies endémicas, no sabemos a ciencia cierta cuantas especies florales o animales peligran en nuestra región. Por ahora lo más visible es nuestra milenaria araucaria.

Cada año nuestra región recibe en verano el impacto de miles de personas que desean conocer nuestros bosques, ríos y montañas, parques y volcanes, se puede decir que a sus ojos vivimos en el edén. Sin embargo, no debemos olvidar que éste EDÉN es frágil y debe ser cuidado y protegido.

Nuestra mentalidad no solo debe estar enfocada a la sostenibilidad de los recursos naturales que son los que finalmente nos sustentan, sino también, a la protección y concienciación de los mismos.

 

Prevención y conciencia

Aprovechando la marea humana que con alegría nos visitan para disfrutar de nuestras bellezas naturales durante el verano y en menor cantidad el resto del año, importante es lanzar una campaña que  se enfoque en “concienciar respecto a los cuidados que debemos prodigar a  la frágil naturaleza de nuestra región”.

En la medida que comprendamos que la naturaleza es FINITA  estaremos actuando de forma responsable y consciente de que nuestros actos son vitales para su supervivencia y preservación de la naturaleza para las futuras generaciones.

 

El respeto que debemos enseñar a las futuras generaciones es vital para que ellos mismos puedan seguir disfrutando de estos recursos.