Miel. Sus mejores propiedades y beneficios

La naturaleza creó un alimento tan perfecto que aún no se terminan de descubrir todas sus propiedades, y no solo son propiedades nutricionales, también antibióticas. Investigadores suecos encontraron una serie de bacterias en las abejas que son un antibiótico de amplio espectro que pueden ser utilizadas en la lucha contra las cepas resistentes a los antibióticos de SARM (el staphylococcus auereusresistente a la meticilina).

Durante milenios, la miel cruda, sin elaborar, se ha utilizado para tratar las infecciones

 

Mejores beneficios y propiedades de la miel 

  1.  Propiedades antibacterianas, antivirales y antimicóticas. 
  2. Miel con limón y eucalipto combate diferentes problemas de las vías respiratorias.
  3. Purifica el tracto digestivo y regula los trastornos del estómago como el reflujo ácido y las úlceras
  4. La miel es un alimento probiótico, pues contiene oligosacáridos propios que aumentan la población de la flora bacteriana (bifidobacterium y lactobacillus)
  5. Energizante, favorece la oxidación de las grasas y la liberación del glucógeno y te ayuda a eliminar las toxinas acumuladas por el esfuerzo.
  6. Antioxidante, gracias a su alto contenido en ácidos fenólicos y enzimas como la catalasa y la glucosa oxidasa que son capaces de proteger a las células de los radicales libres.
  7. La miel ayuda a controlar las alergias al polen, ya que estimula el sistema inmunológico.
  8. La miel utiliza una combinación de métodos de lucha como un efecto osmótico.  En este proceso, el agua se extrae de las células de las bacterias, dejando a los patógenos sin más remedio que deshidratarse y morir.
  9. La miel está llena de probióticos, antioxidantes, vitaminas y minerales. Es rica en vitamina A, vitamina B2 o B3 o ácido nicotínico riboflavina, B5 llamado ácido pantoténico, vitamina C, biotina y rutina. La miel también contiene muchos minerales: incluyendo calcio, magnesio, potasio, hierro, cobre, yodo y zinc.

 

 

La alimentación es una parte importante en nuestra vida ya que provee las energías necesarias que nos sirven para realizar nuestras actividades diarias.

 

“En los últimos años los apicultores se han visto enfrentados a una competencia desleal ante una invasión de mieles de dudosa reputación. La creciente venta de miel de abeja adulterada en el mercado, importante es que el comprador lea atentamente el etiquetado, de diseños llamativos y colores muy fuertes que ocultan en letras muy pequeñas la palabra” jarabe.”   

 

¿Cómo diferenciar la miel natural de la miel adulterada?

  • Leer la etiqueta,  leer la etiqueta y corroborar que en la lista de ingredientes no aparezca la palabra  “jarabe de alta fructosa” o “glucosa comercial.”
  • Todas las mieles son líquidas pero, con el tiempo, tienden a solidificarse o “azucararse”.
  • Si compras un frasco de miel que ya está cristalizada, se trata de miel pura.
  • Si tienes un frasco de miel líquida, puedes esperar unos días para ver si se solidifica o puedes colocarla en la nevera para acelerar el proceso.

          Si la miel nunca llega a cristalizarse, hay probabilidades de que se trate de miel adulterada.

  • Toma una cucharadita de miel y colócala dentro de un vaso con agua. Si se disuelve, no es pura.

         La miel pura debe quedarse toda junta, como un sólido,” cuando se sumerge en agua.

  • Toma un poco de miel y mézclala con agua. Sobre esta solución coloca cuatro o cinco gotas de esencia de vinagre.
  • Si observas que se forma espuma, la miel puede estar adulterada con yeso. 
  • Toma una porción de miel con la cuchara y colócala boca abajo. Las mieles que están muy húmedas caerán rápidamente.
  • Las maduras, de buena calidad, se quedan en la cuchara o caen muy lentamente.
  • Enciende un fósforo e intenta quemar un poco de miel. Si ves que se enciende y se quema, es pura. La impura o de poca calidad contiene agua, y esta impide que arda.
  • Si tienes yodo en casa, toma un poco de miel, mézclala con agua y agrégale unas gotas de yodo. Si la solución queda de color azul, la miel ha sido adulterada con harina o almidón.
  • Toma un trozo de pan viejo, duro, y sumérgelo en miel. Si al cabo de 10 minutos el pan continúa endurecido, verificarás que es pura. Si hay mucha agua en la miel, el pan se ablandara.

Como ves existen formas muy simples de comprobarlo, no olvides comprar miel a un apicultor cercano y exigir un etiquetado claro a fin de aprovechar al máximo los beneficios de incluirla en tu alimentación.

 

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