¿Quieres ayudar a las abejas y polinizadores silvestres?

Una de las amenazas más grandes que enfrentan los polinizadores es quedarse sin hábitat, para explicarlo, es como si usted fuese al supermercado y cada vez encontrase menos productos disponibles hasta reducirlo solo a algunos cuantos, por lo tanto usted, estaría obligada a saciar su hambre solo con lo poco que quede lo que le provocaría una deficiencia nutricional.

 

Cuando eliminamos HÁBITAT reducimos la alimentación de los polinizadores, con esto, privamos a los polinizadores de nutrientes esenciales para mantenerse sanos y defenderse de enfermedades. La expansión de la agricultura industrial ha contribuido a eliminar grandes ecosistemas afectando a los polinizadores en casi todo el planeta, países como Alemania ya han perdido casi un 75% de ellos. Cada año en el mundo se deforestan millones de hectáreas y se pierde un enorme porcentaje de flora melifera nativa. En caso de las abejas existen estadísticas claras de su descenso. Pero, ¿qué pasa con los polinizadores silvestres?

 

 

¿Cómo podemos ayudar? 

Infografía Greenpeace

 

El modo más simple de ayudar y de alto impacto es plantando flores, la mayoría de las flores son de agrado de las abejas, solo debemos preocuparnos de que estén libres de recubrimientos químicos

Un huerto también es de gran utilidad, puede alternar con hierbas medicinales como poleo, menta, manzanilla, orégano,  romero, tomillo, albahaca.

También puede poner bebederos de agua y hoteles de insectos que ayudará a las abejas solitarias a establecer sus nidos.

 

 

 

La importancia del agua en las abejas

El agua es un componente fundamental en la dieta de las abejas para su metabolismo, dilución de miel y para el acondicionamiento de aire de la colmena. Normalmente las abejas no guardan agua y la recolectan siempre que la necesitan. Las sales minerales, necesarias en la dieta de abejas provienen de la miel y el polen.

El agua es obtenida por las abejas de las gotas de rocío en las plantas o encharcamiento, siendo esta última inevitable fuente de contagio de enfermedades como la Nosemosis por ello es aconsejable tener cerca de los apiarios fuentes de agua fresca, un bebedero higiénico bajo sombra y acondicionado de tal forma que permita a las abejas beber sin ahogarse

Se calcula que cada colmena necesita entre dos y cuatro litros de agua por día.

 

 

Durante los meses de verano las abejas necesitan agua para refrescar la colmena. La temperatura en el interior de la colmena debe de permanecer en el entorno de los treinta y cinco grados. En la época estival las pecoreadoras acarrean agua desde charcas, acequias, charcos producidos por las tormentas, piscinas, y de cualquier otro lugar que les sea accesible. Cuando las obreras retornan a la colmena depositan las gotas de agua en el interior de una celdilla vacía. Otras abejas se ocupan de mover sus alas como un ventilador para lograr que el aire circule por el interior de la colmena; de esta manera el agua se evapora a la vez que circula el aire y la colmena disminuye su temperatura interior.

 

¿Cómo confeccionar un bebedero?

Las abejas necesitan hidratarse tanto como los humanos, pero para ellas cada vez es más difícil acceder a fuentes de agua limpia. 

Un bebedero higiénico bajo sombra y acondicionado de tal forma que permita a las abejas beber sin ahogarse, para lo cual se aconseja utilizar una plataforma de corcho, piedras o madera. Pueden colocarse plantas acuáticas para mantener el agua fresca, y además porque sirven de base a las abejas para posarse. No olvidar colocar un poco de sal.
Los recipientes no deben estar enfrente de las salidas de las colmenas pues en esa zona las abejas dejan caer las heces y los individuos que mueren.

La alimentación que las obreras criadoras proporcionan a las crías contiene alrededor de un setenta por ciento de agua. Las nodrizas la necesitan para producir el alimento de la colmena, el llamado pan de abeja.

 

Fotografía de Luis Iturriaga, abejas bebiendo agua.

 

Hoteles para insectos

Los polinizadores silvestres también necesitan ayuda, podemos crear hermosos hoteles para abejas solitarias, serán un gran aporte para tu jardín, parque o plaza.

El activista no es quien dice que el río está sucio. El activista es quien limpia el río.-Ross Perot.